Hace algunos días publicaba una entrevista al creador de Fotos de Uruguay. Hoy ingresé al sitio y me encontré con una página provisoria avisando que el sitio había cerrado. No es extraña la situación: recibieron cartas de intimación de muchas discográficas (Sondor, Ayui-Tacuabe, Koala Records, Montevideo Music Group, Bizarro, Zapatito Discos, Galaxia, Universal Music, Warner Music, Sony BMG y EMI Music), había desgaste y ninguna ayuda económica para seguir adelante. Más allá del tema ético hay un par de reflexiones que quiero hacer sobre esta situación:
- Internet no es tan anónimo como uno podría suponer. El responsable del sitio fue contactado por vías legales y podría haberse iniciado un proceso judicial. En otras partes del mundo han habido varios casos de personas que pagan con cárcel o multas delitos informáticos. Aquí no es tan común pero nadie está exento de nada -mucho menos con la presión que ejercen estos grupos poderosos-. El anonimato existe pero no es fácil sostener un proyecto tan grande y con esas características así; el hosting por ejemplo podría ser una parte vulnerable.
- ¿Cuándo las discográficas se darán cuenta de que esta forma de combatir la piratería NO FUNCIONA? Parece increíble que sigan enfrascadas en esa guerra perdida, obsoleta, infantil. Señores: toda esa gente se va a organizar de nuevo (o va a otro sitio a un click de distancia) y va a seguir compartiendo cosas. Si controlaran los ISPs, los archivos se encriptarían. Si dan de baja archivos en hostings, se suben a otros lados. Si cierran foros, se abren nuevos. Si quieren atacar redes p2p, están descentralizadas. Si demandaran a las personas, iría todo el país a la cárcel. Yo sigo esperando soluciones creativas que permitan el acceso a la cultura a todo el mundo y que el artista sea retribuído justamente. Creo que los intermediarios no tienen mucho interés en eso…

