Una noche agradable y un Estadio Centenario concurrido -35.000 espectadores apróx.- dieron lugar al duelo Nacional – Peñarol por la primera fase de la Copa Suat 2008.
El clima clásico con sabor a revancha se hacía sentir desde el Lunes pasado cuando el bolso se impuso 3 a 0 en la Copa Ricard.
Ambos pusieron para hoy sus mejores armas y la suerte fue disímil. Peñarol dominó el espacio de manera intrascendente durante la mayor parte del tiempo. Muchos toques, pocas ideas y casi nada de peligro. Recuerdo apenas una brillante atajada de Viera en la primera parte y un gol errado por Bueno increíblemente en la segunda. Nacional fue utilitario: funcionó unido, apretó los dientes y embistió en su momento para decretar la victoria final por 2 tantos (Fornaroli 58′ y 67′) a 1 (Correa 37′ de penal).
Como no podía ser de otra manera, todo el encuentro estuvo envuelto por la tensión, entredichos, jugadas fuertes, tarjetas, expulsiones y demás. La figura del Chengue fue decisiva por su labor futbolística (bajando balones y ganando en el área) y por lo anímico. Los “ídolos” de Peñarol aparecieron debilitados por las circunstancias dramáticas que vive el club y sin entendimiento por el escaso tiempo juntos. Voluntad no alcanza, se necesita convicción.
Capítulo aparte merece el arbitraje. El debutante Darío Ubríaco generó justificada preocupación en la parcialidad tricolor. Un penal inexistente, criterio dispar y excesos permitidos fueron algunas señales. El arbitraje será de especial consideración ante los fuertes intereses económico-empresariales puestos en el fútbol uruguayo para la primera parte del año.
Mal augurio para Matosas (DT de Peñarol); por lo que se vió hoy, por su relación con la hinchada y por la posibilidad tan distante de ganar el Campeonato Uruguayo.
El próximo Lunes a las 21:30 será la final entre Nacional y U. de San Martín (Perú). Peñarol y Tacuary (Paraguay) definirán tercer y cuarto puesto a partir de las 19:30.
Seguimos sintonizados y a todo fútbol!
La foto es de Nacional.com.uy

